El primer paso es identificar correctamente el objetivo del viaje o de la residencia. La categoría elegida debe corresponder con tu realidad personal, familiar, económica y profesional.
- Verifica los requisitos de la categoría aplicable.
- Revisa la coherencia de tus antecedentes y documentos.
- Evalúa tiempos, costos y posibles riesgos.
- Evita presentar información incompleta o contradictoria.